6. EL CUIDADO PERFECTO DE LOS HIJOS,
SEGUNDA PARTE; O: ¿TENDRÍA UNA
ROSHANDA UN OLOR TAN DULCE
SI SU NOMBRE FUESE OTRO?
Levitt cree haber dado con algo con un nuevo estudio
acerca de los nombres de los negros. Deseaba saber si alguien
con un nombre particularmente «negro» sufre algún tipo de
sanción económica. Su respuesta —contraria a otras investigaciones recientes— es que no. Pero ahora se le presenta una
pregunta más amplia: ¿es la cultura de los negros una causa
de desigualdad racial o se trata de una consecuencia?
Para un
economista, incluso para Levitt, se trata de un territorio desconocido, «cuantificar la cultura» lo llama. Como tarea, lo
encuentra peliagudo, turbio, imposible quizás, y profundamente
tentador.
The New York Times Magazine, 3 de agosto de 2003
|